martes, 27 de octubre de 2009

Punk para bien o para mal

Normalmente no me gusta dar una definición de mí mismo, ni larga ni corta. No creo que eso corresponda a uno mismo; me parece más bien que eso compete a quien te mira y le interesas. Además a mí siempre me cuesta hacerlo porque me gustan tantas cosas, y cada vez que lo digo suena igual, que me parece aburrido responder. Mejor hablemos de lo que surja, y en lo que surja sabrás quien soy, si lo soy. Como hacen más de la mitad de las chicas cuando intentas conocerlas para ligar.

Pero si hay algo que me parece que ha marcado mi sangre es el punk. Y sobre todo porque no soy un punk. Soy lo que me da la gana, o a veces mucho menos, pero no creo ser algo del todo parecido a algún cliché. Tengo tantos gustos, y tan pocas ganas de seguir las normas de cualquiera, incluso de gente creativa, que no soy ninguna clase de persona. Puede que para alguna de las clasificaciones de psicología lo sea, pero al menos espero no serlo para aquella falacia funcional que fue las tribus urbanas ni para ningún otro segmento fariseo de la sociedad del simulacro.

Para mí el punk significa que hago lo que me apetece si me apetece, porque el apetecimiento humano seguramente tiene alguna razòn sabia de ser. Cuando puedo, soy todo lo creativo que puedo porque lo contrario significa estar en reserva, y no recuerdo que me hayan preguntado si quería participar en la batalla.

Punk no significa copiar ni a los pistols, ni a los ramones, ni a bad religion, ni a nadie. Punk es como el Budismo, que todo tiene la naturaleza de Buddha. Pero no todo tiene la naturaleza de Buddha, sino que en muchos sujetos está en letargo (el egoísmo es una fantasía, una alucinación personal, pero de eso ya hablaremos). El punk es, quizá, la última expresión espiritual de la cultura occidental en su declive. Al menos es una de las poéticas más fuertes de los últimos 40 o 50 años. Su forma abrupta de resultar artística, de permitir cualquier clase de intervención como formato de creatividad, es la consecuencia lógica de varios siglos de represión y negación de la naturaleza humana. Sandeces como que para pedir trabajo convenga no tener el pelo largo ni llevar "ropa rockera" justifican de plano todo lo que estoy diciendo. Que en unos países sea legal plantar y fumar marihuana y que en otros esté prohibido tener esta droga demuestran que alguna de las partes es imbécil.

El pop de los 80, los 90 y los 2000 (o 00), la telebasura, los derechos ciudadanos, la edición de video, el diseño gráfico comercial, el skate, el surf, la música electrónica, el heavy metal, el indy pop rock, y no sé qué más cosas, pero seguro que muchas, le deben mucho al punk. Punk es ser humano dejándose llevar por ese puto hecho. El lenguaje del punk a veces es muy parecido al de un maestro zen: toda tu sabiduría y tus fórmulas predecibles no valen más que una puta mierda de perro enfermo y mal adiestrado. Sólo debe quedar lo auténtico, y las cosas sólo tienen valor durante el presente, porque ni el futuro ni el pasado pueden recibir ni causar verdaderas emociones. No hay otra cosa que tú, lleves o no lleves ropa, tengas o no tengas reputación, y todo lo que hagas. A partir de este momento, crea.

El punk no es para jóvenes ni para viejos. Bueno, si nos tomamos el punk como una forma enérgica de fiesta quizá sólo sea para jóvenes. Una vez cumplidos por ejemplo los 30, ¿llevas cresta? No me importa si sí o si no. ¿Escuchas hardcore? Tampoco es relevante. ¿Apoyas causas sociales? Eso sería deseable. ¿Sigues sin creer en el telediario? Te lo recomiendo. ¿Te sigue apeteciendo hacer cosas? ¿Te sigue apeteciendo tener dignidad? ¿Te sigue apeteciendo tener creatividad? Una cosa que me jode es que, 200 años después de las primeras manifestaciones del anarquismo, aún no se ha conseguido una jornada laboral de 3 horas por persona y día, y eso que hoy en día sería factible (pero habría que librarse de l@s indeseables ric@s de las pelotas y de la influencia política de sus diseños de "futuro"). Una vida en que una persona libre y sin cargos judiciales pendientes no puede disponer de ni ejercer energía, tiempo ni conocimiento para ejercer alguna clase de creatividad artística, participación política local o general, enseñanza espiritual, perfeccionamiento físico y mental, llegado a una edad de madurez metabólica (lo que llamamos ser adulto), no es una vida. Es una puta mierda al servicio del capital. Cómoda por convenio, pero es a la libertad lo que una peli porno a las relaciones sociales.

Cualquiera que tenga conciencia de todo esto es punk. No necesitas cresta. No necesitas escuchar guitarras eléctricas. No necesitas la baja por depresión. Sustitúyelo por envidida y repelús hacia los ricos y compasión por los pobres. Haz un hueco para desar hacer cosas que sólo son útiles al espíritu y por ideas geniales nada rentables. Cambia la estabilidad por criterios de sostenibilidad, donde pasarías más tiempo conociéndo a tus vecinos antes de pedirles un favor, que trabajando para pagarles por ello sin hacer amistad una vez finalizado el servicio. El punk no es un revival de rock marrano de los 70; es tu rabia cuando te levantas para madrugar por la mañana para un trabajo de los cojones que a lo mejor incluso te gusta, cuando tu derecho como ser humano sería quedarte en la cama, dormir una hora más, hacer el amor con tu pareja (o más personas, o tú sol@) durante un par de horas más, y después decidir si desayunas y/o te apatece hacer algo antes del mediodía. Toda esa mierda de la vida laboral no es más que nuestra frustrante aportación al poder de los ric@s, lo superpij@s, mientras destruimos el planeta porque ell@s tienen miedo de mezclarse con los problemas que ellos mismos han causado a los demás. Es decir, tú también tienes derecho a la libertad y pasotismo de los ricos, sin tener que pagar por ello, sólo por haber nacido. Si lo piensas, jode. Nosotr@s también deberíamos ser parte de las putas reservas naturales, que dicho sea de paso deberían ocupar muchísmo, pero muchísimo más espacio que el que forman actualmente.

Sí, querid@ amig@, tú también eres punk, sólo que a lo mejor no lo sabes.
Ser punk es ser irónico, pasárselo bien sabiendo que el mundo va hacia la puta mierda porque el sistema es un puto fraude. Es ser consciente de todo el asco que da la realidad política local, nacional y mundial en cualquier país, y seguir encontrando sin embargo motivos para hacer algo bonito e inspirador. La época hippie no fue suficiente, la época punk original no sirvió para casi nada. Los 90 fueron la conversión de cualquier cosa en producto vendible. ¿Qué hacemos ahora? ¿Esperamos a ver si el cambio climático existe por el método de prueba y error en manos de las multinacionales, y entonces nos iluminamos, y nos damos la mano como colegas? Si no queda más remedio, yo me apunto, pero si al final pasa, me voy a echar unas risas diciendo "os lo dije, y la mitad de mi cabreo era porque lo veía venir". Y el tuyo también, lo sé.

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Manifiesto Punk . Por Greg Graffin

4 comentarios:

  1. Me parece un post muy interesante al darme cuenta de formas diferentes de ver las cosas, sobre eso de lo relacionado al punk es interesante como plantea el tema llevando acabo hacer tomar conciencia respecto a lo que indica, mucha de la destrucción de este mundo se debe a personas ambiciosas que no han visto mas allá de sus propios beneficios y su gran egoísmo han marcado a nuestro significante planeta. Otras con pensamientos de lucha por búsqueda de una mejora han optado por los medios del socialismo pero existen personas que se han tomado mal el término y lo han convertido en vez de una igualdad sin opresiones lo han convertido en una igualdad a base de dictadores mediocres también egoístas y convenientes a lo que desean.

    Puede que no sepa mucho para hablar de estas cosas pero si bien las manifiesto es porque no viene a mal una opinión y sobre todo la opinión de los jóvenes de ahora que si los adultos desean que seamos el futuro del gran mañana con su ejemplo no lo podremos llegar hacer pero eso no quiere decir que se actuará de la misma manera que aquellos inconscientes, también esperemos que para el "gran futuro del mañana" exista un mañana.

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  2. Buen texto, las cosas claras joder

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  3. Puede ser que el fenómeno punk haya encontrado su salida más exitosa precisamente en el campo contra el que lucha. Algo así como un fenómeno green day que desnaturalizó la actitud y la convirtió en otro elemento más para hacer negocio con historias que parecen merecer la pena. Esto creo que le da sentido a tus palabras cuando dices "tú también eres punk, sólo que a lo mejor no lo sabes" porque se piensa que el punk son las tachuelas y la cresta y la verdad es que eso sólo es una representación simbólica y por lo tanto conceptualmente falsa. Yo me siento punk a mi manera. Abro los ojos todo lo que puedo y me atrevería a decir que eso hoy en día es prácticamente un logro.
    Terrible tu blog. Pasaré por aquí más a menudo

    Un saludo

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