

En libros muy antiguos se hace referencia a la ignorancia en que la mente se sume cuando se deja llevar demasiado por las palabras o incluso por los significados. Es una confusión que normalmente no vemos, muy propia del animal lingüístico que somos: confundir la realidad con el contenido de la propia memoria. Para algunos maestros espirituales, ése es el meollo de todos los problemas. Para ilustrarlo, hoy quiero comentar especialmente un sólo caso, que quizá sea el más representativo y radical de nuestra época y cultura occidental.Creo que fue un Nazi quien dijo que una mentira repetida hasta la saciedad termina convirtiéndose en una "verdad" comúnmente aceptada.
El occidental actual asocia directamente la Svástika al significado del horror y la autoridad más sinceramente maligna. La bandera nazi sirve de resumen de una guerra y de terribles episodios de la civilización avanzada. Su sola presencia es testigo de una renovación de votos ideológicos en izquierdas y derechas. Atreverse a portar una esvástica expresa un convencimiento chocante. Dibujar una tachada, un posicionamiento radical contra el racismo y otras cosas.
Lo cierto es que la esvástica no la inventaron los nazis, ni es un símbolo exclusivamente sacado de la tradición germana, ni un emblema de la guerra. Los nazis, muy aficionados a lo antiguo y lo esotérico, decidieron coger la svástica hindú como emblema por su simbología. El nazismo defendía la teoría -aún no demostrada al 100%- de la raza indoaria como raíz de todos los europeos, por lo que cogieron la svástica, supuestamente el símbolo indoario más antiguo, y portadora de buena suerte, como estandarte para su hiperbólica cruzada. Toda la estética nazi era deliberada, desde los uniformes hasta las manifestaciones públicas: las calles se convertían en una mezcla de desfile romano y nave de catedral gótica. Viendo las filmaciones, el ejército nazi resulta de los más impactantes de este siglo. En el fascismo, como en casi todas las ideas políticas radicales, hay una gran intención de cambiar el lenguaje del mundo de acuerdo a sus aspiraciones, y las artes y el diseño son una buena herramienta para ello, que ha sido aprovechada por los opresores durante toda la historia.
La svástica de los nazis tiene un origen asiático. Aparece en el arte y la religión hindú, iraní, china y del extremo oriente -de hecho aparece en casi todas las culturas del mundo-. En muchos casos sólo es un motivo geométrico, pero en la mayoría también se trata de un motivo de buena suerte, como un amuleto gráfico y evocador de virtudes. Es por lo tanto un símbolo que para mucha gente en el mundo representa algo bueno, algo parecido a una flor. Para los occidentales con conciencia histórica, una cruz de aspas dobladas representa el mayor de los males a que nuestro presente puede aspirar. Sin embargo, esto no era así antes de la Segunda Guerra Mundial. La svástica era utilizada en diseños y anagramas como lo que era: algo inocente. Lamentablemente esa inocencia fue destruida por el nazismo y para nosotr@s hoy por hoy cuenta más una década de barbarie que toda la historia anterior en cuanto a la svástica se refiere. Un amigo tatuador me contaba que sus conocidos antifascistas no habían comprendido que hubiera tenido que cumplir un encargo
de alguien que le pidió motivos de la espiritualidad tibetana entre los que se incluían esvásticas. Para cualquiera de nosotros, quitarse la camiseta en la playa y mostrar unas alegres esvásticas sería buscar las peores miradas de la gente. Sin embargo, eso quizá sea completamente diferente en India, Japón o Indonesia. El día que yo me hiciese un tatuaje escogería un motivo que me representase muy íntimamente, o algo universal/neutral. Por mi afición a las religiones orientales no me importaría tatuarme una esvástica, pero como occidental de izquierdas sé que eso me traería una constante confusión con la gente.
Hasta los años 50 la incipiente cultura del surf aglutinaba a algunos vivalavirgen, hedonistas y sabios que vivían dejándose llevar por la obsesión de estar en la playa y conocer el alma de las olas. Algunos de ellos se comportaban como ermitaños que huberan alcanzado la iluminación, y dejaron un legado de proverbios y actitud al que hacía referencia de soslayo en el post anterior. Como quizá muchas otras cosas, el surf te da ciertas oportunidades de soledad, salud, naturaleza, peligro e iluminación como las verdaderas Artes Marciales, al nivel en que a uno no le atormenta lo que la sociedad dice o deja de decir. Quizá no hace falta ponerse tan serio acerca del surf; el caso es que, poco preocupados por lo que hacían, algunos surfers tuvieron una moda de pintar svásticas en sus tablas. Se vieron cascos nazis en el agua y disfraces de nazi. Está claro que esta peña sólo buscaba divertirse y hacer una parodia de sí mismos.

Usaban la palabra "nazi" para decir un surfer especialmente devoto de las olas, o que se expresaba al límite en el agua. Como cuando luego se dijo "radical" o "macarra" para cosas similares. Todo esto no tenía nada que ver con la política ni el racismo, era una broma de argot coyuntural: al fin y al cabo la relación entre el nazismo y la svástika también lo es, pero a mayor escala. Las tablas de surf con svásticas dejaron de verse al estallar la Segunda Guerra Mundial. Algo parecido ocurría con el punk. El debate sobre si los Sex Pistols y los primeros punks eran fascistas es absurdo. El punk es una subcultura influida por el Situacionismo: se entiende que todo significado es fruto de un contexto, y que todo contexto puede ser creado y manipulado y los significados transformados -ese fue deliberadamente el trabajo del mánager de los pistols, situacionista confeso-. Los Pistols eran un grupo de payasos, y la simbología fascista era para ellos tan importante y seria como la Reina de Inglaterra. Evidentemente es difícil creer que Sid Vicious fuera un militante fascista ejemplar, o que ninguno de los discursos de los Pistols fuera serio ("Anarchy in the UK" no es un manifiesto anarquista). Los punks llevaban esvásticas para reírse de lo convencional, así como llevaban crestas, imperdibles y otros muchos engendros chocantes -incluyendo también símbolos anarquistas, entonces con el estigma del terrorismo-: el punk a veces es como ese monje zen que para iluminar a sus allegados se meó en público en la estatua de Buda. Dejaron de llevar svásticas cuando algunos grupos fascistas auténticos intentaron aprovechar la música punk como propaganda de su ideología. (Afortunadamente el movimiento punk es declaradamente más afin a todas las ideologías de igualdad).



Si la svástica fuese realmente un símbolo de buena suerte, el halo que ha quedado en la svástica Nazi es una putada. El anticristo a veces simula ser el cristo; pero en este caso ha conseguido que la gente piense que el bien es el mal. ¿Dará mala suerte dibujar svásticas tachadas?
Afortunadamente, la sabiduría verdadera sólo reside donde se acaba el lenguaje, por lo que las definiciones duales del bien y el mal al estilo de occidente, son interesantes juegos mentales de nivel básico, pero no nos impiden finalmente evolucionar.
¿Llegará de nuevo un momento en que un occidental pueda dibujar una esvástika sin pasar vergüenza?






Es triste que asi sea, recuerdo haber visto en algun museo arqueologico romano un pene de barro con una svastika dibujada lo que segun la guia era simbolo de fertilidad .Curioso que hoy sean algunos casi "herederos"del fascismo los que quieran prohibir su uso. Ya se sabe las grandes masas del pueblo caeran mejor ante una gran mentira que ante una mentira pequeña
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