
He de decir que este programa me emociona. Los rollos gran hermaneros me aburren e irritan. Pero la Cuatro demuestra no ser una tele basura, que parecía difícil en estos tiempos que corren, pero siempre hay alguien que sabe lo que quiere y se llama calidad.
Este programa me emociona, pero no por los momentos sentimentalistas y emocionalistas, que son humanos, y dentro de un grupo de trabajo serio son otra cosa, sino que también me emociona por la fuerza del arte que se desprende. Algunas coreografías me ponen los pelos de punta. Poder entrar en el estudio del artista es algo que siempre apetece. Cuando la gente viene a vernos a los músicos ensayar o a los pintores dibujar ¿quizá es algo parecido?
Hace un par de años me sorprendería emocionarme con este programa. Yo, del norte y que casi nunca se me ve bailar en público. Pero es que eso a lo mejor cambia. Yo creo que este programa va a ser uno de esos que cambian la historia de la cultura en España. Programas más modestos lo han hecho en pasados recientes más obstinados. Muchas escuelas infantiles han decidido preparar un baile de fin de curso a partir de la pasión despertada por el programa. Y eso es bueno. El despliegue de medios del programa es una de las pruebas de que el baile está despertando sensibilidades en la piel de toro. Justo el otro día Nacho Duato contaba en un programa que cuando él empezaba, cuando Franco, no había espectáculos, los bailarines se tenían que ir a otros países. En su primer paso por la frontera, un hombre de tricornio se rió en su cara cuando supo que era bailarín. Algunas cosas han cambiado, pero varios de los participantes del programa han dicho esta noche que aún falta mucha cultura del baile en España, a su juicio, y que desearían que l@s bailarin@s no se tengan que ir a otros países para desarrollar su arte y su éxito.
Esa es una reivindicación que tenemos todos los artistas: los músicos, los pintores, lso diseñadores gráficos...España aún va siempre un poco más al Sur que Europa en muchas cosas, no en cuanto a talento sino en cuanto a organización. Yo espero que este programa, y otros por llegar, abrirá sensibilidades y nos haga cada vez más partícipes de todo lo que es arte. El arte a menudo puede abrir las mentes más que la filosofía.
Muchos artistas queremos el éxito -que puede ser simplemente estar en un equipo con las mismas inquietudes-. El éxito es que la gente no se quede mirando como pasmarotes a lo que haces, sino que al menos algunos lo capten , se emocionen y quizás aplaudan, o bailen. El éxito sería que la vida cultural fuese muy activa, y que muchas ciudades españolas fuesen, al menos temporalmente, pequeños Londres y Nuevayorks, con gente interesada por las cosas.
Los participantes del programa fama: Lorena, Vicky, Juan Carlos, Hugo, Mery, Quique, Kiko, Patricia, Paula, Jandro, Ángel, Susana, Álex, Jacob....(tengo que poner los nombres!), han conseguido varios premios de caerse de espaldas. Pero antes ya habían conseguido el corazón de much@s españoles, empezando por el mío. Y ese es el mayor éxito de un artista. Cuando deseamos la fama, no todos lo hacemos -al menos eso espero- por egocentrismo o por dinero, sino porque nuestro corazón llegue a más gente: One Love.




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