Normalmente no me gusta dar una definición de mí mismo, ni larga ni corta. No creo que eso corresponda a uno mismo; me parece más bien que eso compete a quien te mira y le interesas. Además a mí siempre me cuesta hacerlo porque me gustan tantas cosas, y cada vez que lo digo suena igual, que me parece aburrido responder. Mejor hablemos de lo que surja, y en lo que surja sabrás quien soy, si lo soy. Como hacen más de la mitad de las chicas cuando intentas conocerlas para ligar.
Pero si hay algo que me parece que ha marcado mi sangre es el punk. Y sobre todo porque no soy un punk. Soy lo que me da la gana, o a veces mucho menos, pero no creo ser algo del todo parecido a algún cliché. Tengo tantos gustos, y tan pocas ganas de seguir las normas de cualquiera, incluso de gente creativa, que no soy ninguna clase de persona. Puede que para alguna de las clasificaciones de psicología lo sea, pero al menos espero no serlo para aquella falacia funcional que fue las tribus urbanas ni para ningún otro segmento fariseo de la sociedad del simulacro.
Para mí el punk significa que hago lo que me apetece si me apetece, porque el apetecimiento humano seguramente tiene alguna razòn sabia de ser. Cuando puedo, soy todo lo creativo que puedo porque lo contrario significa estar en reserva, y no recuerdo que me hayan preguntado si quería participar en la batalla.
Punk no significa copiar ni a los pistols, ni a los ramones, ni a bad religion, ni a nadie. Punk es como el Budismo, que todo tiene la naturaleza de Buddha. Pero no todo tiene la naturaleza de Buddha, sino que en muchos sujetos está en letargo (el egoísmo es una fantasía, una alucinación personal, pero de eso ya hablaremos). El punk es, quizá, la última expresión espiritual de la cultura occidental en su declive. Al menos es una de las poéticas más fuertes de los últimos 40 o 50 años. Su forma abrupta de resultar artística, de permitir cualquier clase de intervención como formato de creatividad, es la consecuencia lógica de varios siglos de represión y negación de la naturaleza humana. Sandeces como que para pedir trabajo convenga no tener el pelo largo ni llevar "ropa rockera" justifican de plano todo lo que estoy diciendo. Que en unos países sea legal plantar y fumar marihuana y que en otros esté prohibido tener esta droga demuestran que alguna de las partes es imbécil.
El pop de los 80, los 90 y los 2000 (o 00), la telebasura, los derechos ciudadanos, la edición de video, el diseño gráfico comercial, el skate, el surf, la música electrónica, el heavy metal, el indy pop rock, y no sé qué más cosas, pero seguro que muchas, le deben mucho al punk. Punk es ser humano dejándose llevar por ese puto hecho. El lenguaje del punk a veces es muy parecido al de un maestro zen: toda tu sabiduría y tus fórmulas predecibles no valen más que una puta mierda de perro enfermo y mal adiestrado. Sólo debe quedar lo auténtico, y las cosas sólo tienen valor durante el presente, porque ni el futuro ni el pasado pueden recibir ni causar verdaderas emociones. No hay otra cosa que tú, lleves o no lleves ropa, tengas o no tengas reputación, y todo lo que hagas. A partir de este momento, crea.
El punk no es para jóvenes ni para viejos. Bueno, si nos tomamos el punk como una forma enérgica de fiesta quizá sólo sea para jóvenes. Una vez cumplidos por ejemplo los 30, ¿llevas cresta? No me importa si sí o si no. ¿Escuchas hardcore? Tampoco es relevante. ¿Apoyas causas sociales? Eso sería deseable. ¿Sigues sin creer en el telediario? Te lo recomiendo. ¿Te sigue apeteciendo hacer cosas? ¿Te sigue apeteciendo tener dignidad? ¿Te sigue apeteciendo tener creatividad? Una cosa que me jode es que, 200 años después de las primeras manifestaciones del anarquismo, aún no se ha conseguido una jornada laboral de 3 horas por persona y día, y eso que hoy en día sería factible (pero habría que librarse de l@s indeseables ric@s de las pelotas y de la influencia política de sus diseños de "futuro"). Una vida en que una persona libre y sin cargos judiciales pendientes no puede disponer de ni ejercer energía, tiempo ni conocimiento para ejercer alguna clase de creatividad artística, participación política local o general, enseñanza espiritual, perfeccionamiento físico y mental, llegado a una edad de madurez metabólica (lo que llamamos ser adulto), no es una vida. Es una puta mierda al servicio del capital. Cómoda por convenio, pero es a la libertad lo que una peli porno a las relaciones sociales.
Cualquiera que tenga conciencia de todo esto es punk. No necesitas cresta. No necesitas escuchar guitarras eléctricas. No necesitas la baja por depresión. Sustitúyelo por envidida y repelús hacia los ricos y compasión por los pobres. Haz un hueco para desar hacer cosas que sólo son útiles al espíritu y por ideas geniales nada rentables. Cambia la estabilidad por criterios de sostenibilidad, donde pasarías más tiempo conociéndo a tus vecinos antes de pedirles un favor, que trabajando para pagarles por ello sin hacer amistad una vez finalizado el servicio. El punk no es un revival de rock marrano de los 70; es tu rabia cuando te levantas para madrugar por la mañana para un trabajo de los cojones que a lo mejor incluso te gusta, cuando tu derecho como ser humano sería quedarte en la cama, dormir una hora más, hacer el amor con tu pareja (o más personas, o tú sol@) durante un par de horas más, y después decidir si desayunas y/o te apatece hacer algo antes del mediodía. Toda esa mierda de la vida laboral no es más que nuestra frustrante aportación al poder de los ric@s, lo superpij@s, mientras destruimos el planeta porque ell@s tienen miedo de mezclarse con los problemas que ellos mismos han causado a los demás. Es decir, tú también tienes derecho a la libertad y pasotismo de los ricos, sin tener que pagar por ello, sólo por haber nacido. Si lo piensas, jode. Nosotr@s también deberíamos ser parte de las putas reservas naturales, que dicho sea de paso deberían ocupar muchísmo, pero muchísimo más espacio que el que forman actualmente.
Sí, querid@ amig@, tú también eres punk, sólo que a lo mejor no lo sabes.
Ser punk es ser irónico, pasárselo bien sabiendo que el mundo va hacia la puta mierda porque el sistema es un puto fraude. Es ser consciente de todo el asco que da la realidad política local, nacional y mundial en cualquier país, y seguir encontrando sin embargo motivos para hacer algo bonito e inspirador. La época hippie no fue suficiente, la época punk original no sirvió para casi nada. Los 90 fueron la conversión de cualquier cosa en producto vendible. ¿Qué hacemos ahora? ¿Esperamos a ver si el cambio climático existe por el método de prueba y error en manos de las multinacionales, y entonces nos iluminamos, y nos damos la mano como colegas? Si no queda más remedio, yo me apunto, pero si al final pasa, me voy a echar unas risas diciendo "os lo dije, y la mitad de mi cabreo era porque lo veía venir". Y el tuyo también, lo sé.
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martes 27 de octubre de 2009
Punk para bien o para mal
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sábado 24 de octubre de 2009
Por los pelos

El otro día una amiga, que por otra parte es nerviosa y debido a ello escucha mal, por lo menos a mí, se quejaba de no poder ir a la piscina hasta que le pasara la regla porque debía esperar para depilarse. No sabía ese detalle del ciclo hormonal, pero de todos modos mi opinión fue "tantos años de punk para esto". Le dije que teniendo novio además no debería preocuparse por las medias mentes que puedan criticar que una chica haya nacido con vello en la piel. Como no escucha bien, no se dió cuenta cuando le dije que a mí me gustan las chicas también con su vello de serie, y se intentó reir de mí sobre si yo me enrollaría con una tía con todo el pelo en los sobacos, las piernas y las ingles. El de los sobacos me gusta especialmente en las chicas.
Le comenté que le vendría bien vivir una temporada en Bilbao, donde muchas chicas acostumbran a perder la costumbre de depilarse por temporadas, pero sin esconderlo. Bueno, algunas chicas de Bilbao parecen estar hechas de otra pasta pero eso no significa que todas sean unas arrieras ni unas pies negros. Mi exnovia de cuando viví en Bilbao no siempre se depilaba cuando estaba conmigo. En Bilbao el feminismo es bastante interesante y bastante visible. ¿He comentado ya que a mí no me molestan los vellos en la piel de nuestras congéneres las hembras? Y que incluso me gustan. Llamadme rarito, falto de elengancia, punki, guarro, todo lo que queráis, si a estas alturas, ya, total...
A mí desde guaje me gusta la biología. A veces me lamento de no haber cogido esa rama en lugar de las Bellas Artes que también amo. Me gustan todos los animales tal cual son, a pesar de que me gustan las intervenciones artísticas. Bueno, a lo que hacen en Playboy prefiero no considerarlo intervención artística de momento, aunque sé que también lo es, pero a mí no me termina de gustar, aunque antes, cuando era un puberto y me ponía todo lo que se movía, sí que me gustaba. Mirad, amigas, si os queréis depilar, por mí vale. Si no os queréis depilar, también vale. No por llevar el peinado de moda uno es más guay, porque no todos los peinados le quedan igual a todo el mundo ni transmiten lo mismo en todas personas.
Me parece muy aburrido y limitado el punto de vista de mis amigos hombres al respecto de esto de la vellosidad femenina. Hay unos cuantos, tirando a demasiados, que lo consideran una verdadera molestia, como si hubiese sido un error de dios el haber hecho a las hembras con pelo y un acierto en los hombres. A un amigo de pelo en pecho le parecía antihigiénico que no se depilen. Supongo que él se depilará también. Yo por experiencia, que lo he probado, sé que hay muchas actividades en que el sobaco depilado es incómodo, llega a rozar, el sudor se escurre hasta la cadera, y cuando sale el primer milímetro del vello pincha y rasca. Aunque habrá algún deporte en que se encuentra más cómodo, no lo sé, yo estoy bien con mis pelos y me gustan. No de la misma manera que los de una chica, porque aunque puedo hacerme el amor a mí mismo, no es porque mi cuerpo me despierte deseos al mirarlo. Sí, me gustan los sobacos sin depilar en una chica ¿qué pasa? Cuando se trata de atracción, me gustaría tener la mente lo más libre posible de convenciones, estereotipos, prejuicios, límites, paridas y chorradas. ¿Que si hubo un dios (en esto aún no hemos decidido nada todavía) e hizo a los hombres con pelo en la piel y a las mujeres también? Pues mira oye, cosas que pasan. Viene de cuando éramos otros monos (iba a decir de cuando éramos más monos pero ahora seguimos siéndolo), y a mí me gusta.
Debe de ser un tostón depilarse constantemente. Lo sé porque yo también suelo afeitarme la cara regularmente y la verdad es que a veces es una jodienda, no sé si porque soy algo torpe o porque no tengo dinero para maquinillas buenas de verdad, que si no me hago un corte, al menos sí alguna rozadura. La verdad es que la piel de la cara tiene una paciencia... no me extraña que a veces uno tenga que ser un caradura para andar por entre estas calles, la tiene uno curtida. Es cierto que por temporadas, por motu propio o por el frío, o por pereza, me dejo una buena barba, que por cierto la tengo bastante cerrada. La gente parece estar más acostumbrada a ver hombres con barba en la cara que a mujeres con pelos en las piernas o en los sobacos ( y eso que vienen de serie en todos los casos), aunque tampoco del todo porque siempre hay alguien que se sorprende, o algún familiar o familiara que intenta comerte el coco con que sin barba estás más guapo, etc etc. Aprovecho para comentar que a mí las chicas me han dicho y demostrado que estoy más guapo de todas las maneras (con barba, con melena, rapado, con rastas, con cresta... y menos veces de "normal"). Lo que sí es una pequeña molestia es eso de que "pinchas". Es un problema aparte. Y de todas formas, aún queda también aquello de "la imagen" cuando vas a "buscar trabajo", o quizá debería decir cuando vas a vender tu alma por el maldito parné.
En resumen, me parece injusto y necio que a las mujeres se les imponga por defecto más trabajo de depilación que a los hombres, como si de no hacerlo estuvieran cometiendo una falta de respeto. Menos mal que durante los noventa conseguimos molestar lo suficiente por llevar el pelo largo como para que poco a poco ya no se considere pecado, aunque nos queda mucha tontería por quitar todavía.
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jueves 15 de octubre de 2009
Lo que significa el cambio climático
Si nos ponemos tikismikis, el cambio climático aún no ha sido demostrado en muchos países, en el sentido de que mucha gente no se lo cree porque no ha visto bosques secarse delante de sus narices...aunque esto está ocurriendo en muchos lugares. Sería una insensatez esperar a verlo para creerlo y no hacer caso de todos los científicos que están de acuerdo. También hay una posibilidad de que parte de los efectos no sean debidos a la acción de la sociedad de consumo, pero de todas formas no podemos pretender que los coches con combustible de petróleo no contaminan y que deberían ser sustituídos por las alternativas que existen hace ya más de una década.
Aparte de el hecho y sus consecuencias, hay que ver el significado del cambio climático. El peligro de la destrucción de la Naturaleza tal como la conocemos nos avisa que no podemos seguir haciendo crecer una sociedad demasiado individualista, demasiado cara, demasiado cómoda, demasiado sucia y demasiado despistada. Si hiciésemos un gráfico de la evolución de la basura como elemento cultural, en el constataríamos claramente que nuestra sociedad ocuparía el primer puesto del ranking: la cantidad, el volumen, la variedad y la toxicidad de nuestra basura son récords históricos nunca ántes vistos.
La desculturización política a la que nos tiene abocados esta forma de vida que llaman democracia pero que deberían llamar consumo, hace que la mayoría de la gente en las últimas décadas ignore que deberíamos diseñar la cultura del trabajo de otra manera. Casi todo el mundo que trabaja lo siente, pero poca gente tiene el tiempo o los conceptos para desentrañar el misterio: la clave está en la economía y los conceptos de riqueza. Cuando se inició el capitalismo, la teoría era que gracias a las máquinas se iba a suprimir el esfuerzo penoso en el trabajo manual. Eso es cierto sólo en parte (ya entonces la jornada laboral era abusiva en las fábricas) y depende en qué sitios del globo, aunque por otra parte en los que sí lo es, lo que ha cambiado es el escenario laboral; Los convenios exigen un mínimo de comodidad en el trabajo, lo cual ha paralizado parte de la evolución de las exigencias de los trabajadores, es decir, si trabajas dentro del convenio, pocas cosas quedan por exigir. Introduzco este tema que parece que no viene a cuento para sugerir un concepto: ¿sigue siendo necesario trabajar, aunque sea cómodo, 8 o más horas diarias? Mi respuesta sería no. Hay personas cuya fortuna les permitiría comprar países enteros, y empresas cuyos beneficios superan el PIB de algunos países. Nuestra economía está obsoleta, ya que no existe la pobreza sino el mal reparto, y la institución cultural del empleo y el trabajo es una manifestación de esa cultura obsoleta. Y nuestra cultura del trabajo vinculada a esa cultura económica obsoleta es lo que está produciendo nuestro impacto sobre el medio ambiente.
La producción industrial, los materiales, los combusibles, los productos químicos, los residuos, son parte de nuestra vida laboral. Los embalajes, los transportes, la basura, los adulterantes, son parte de nuestra vida de consumo. los materiales de baja calidad, la obsolescencia programada, los estándares continuamente cambiantes, son parte de nuestro escenario cotidiano. Los grandes empresarios, esos que acabo de citar que podrían comprar países hambrientos enteros, hacen lo posible para que la evolución técnica y el consumo de materiales en esta sociedad vaya al ritmo que a ellos les conviene. La General Motors puso en el mercado el alquiler de un coche completamente eléctrico en los años noventa. ¿Dónde están ahora? Ya lo comenté varias veces en este blog, me parece un caso bandera del mundo en que vivimos: un aley sobre residuos contaminantes obligaba al estado de California a prever la expansión de estos coches eléctricos. Esa ley desapareció, y podemos presumir que por especulaciones de amigos de los gobernantes a los que estos coches eléctricos no les convenían nada, quizá la misma GM o sus posibles relaciones con petroleras. Hace poco una agrupación de empresas petroleras y del carbón en Estados Unidos han publicado una web terminada en punto-org en la que el lema es "el CO2 es bueno para tí". Si es que están empeñados en vendernos hasta el infierno con tal de mantenerse en la cresta de la ola.
Hemos llegado a un punto en que las pruebas de que las diferencias económicas sólo producen injusticias y problemas son demasiadas. Vivimos en una época que tiene claras muchas cosas sobre cuáles son las mejores cualidades del ser humano, pero es una época incapaz de poner en práctica las más influyentes y las más urgentes. Yo estoy con la gente que opina que se está retrasando un cambio de conciencia.
Hemos llegado a un punto antesdeayer en que tenemos que empezar a cuestionarnos de una manera prácticamente definitiva cuál es el modelo de cultura humana que queremos. Si no tuviéramos que comprar constantemente esto y aquello, y si lo que comprásemos fuese de materiales duraderos o bien reciclables. Si no tuviésemos que aceptar una vida laboral que nos obliga a depender de costosos y contaminantes sistemas de transporte lejos de nuestras casas. Si no tuviésemos que trabajar para construir una economía que en realidad no entendemos, y si no tuviésemos que comprar comida a precios competitivos venida de lejos sino escoger preferentemente la producida por nuestros vecinos...y si los vecinos de los campesinos pobres hiciésen lo mismo, y los países pobres no tuvieran que aforntar deudas contraidas con la economía de competición. Si nuestra forma de vida fuese realmente sostenible en lugar de expansiva y competitiva. SI nos librásemos de la prisa y aprendiéramos a disfrutarnos y conocernos (tengo internet pero no conozco a la mayoría de mis vecinos).
tHay muchos "si tan sólo..." que deberíamos estar poniendo en práctica. Si tan sólo ahora todos los coches fuesen eléctricos, por ejemplo, y la electridad que usan fuese producida por placas fotovoltaicas en su propio techo ¿no habría cambiado mucho la situación actual? Tal vez ni siquiera se hubiese producido la Guerra de Irak. Todo está conectado, y si no cuidamos del planeta en que vivimos, nos equivocamos en pensar que el avance de la tecnología nos hará ser mejores personas cuando colonicemos Marte. A día de hoy ¿somos seres humanos o marcianos?
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